«Tus valores son como las huellas dactilares. Las de ninguna persona son iguales, pero las dejas sobre todo lo que haces.»
— Elvis Presley.

Es importante que los ingenieros reconozcan su función con la llegada de la globalización y el desarrollo Económico, político, social y tecnológico; es decir de satisfacer la necesidad de crear o innovar para de esta manera poder responder a los desafíos que se van presentando en este proceso y que por ende le permita estar a la par con los avances y la competencia.
Es necesario que se cambie la mentalidad y que se funde una conciencia de responsabilidad social en los nuevos profesionales, si se quiere lograr un verdadero cambio; este proceso inicia desde la casa y se fortalece en la universidad, ya que son estos lugares las fuentes de nuestras bases éticas o principios morales y donde se conocen normas necesarias para el buen ejercicio de la profesión.
Aunque en la universidad los docentes son una referencia de aplicación y practica de las normas y principios de un ingeniero, es responsabilidad de nosotros como profesionales las decisiones que tomamos y de las consecuencias de estas.
El código de Ética contenido en la ley 842 del 2003 o COPNIA, son normas adicionales que como ingenieros debemos tener en cuenta, pero no se debe dejar de lado nuestros principios éticos y sociales, para que de esta manera nuestras acciones siempre vayan encaminadas al progreso de la sociedad y de nuestra profesión.















