
«La ética no es una descripción de lo que las personas hacen, es una prescripción de lo que todos debemos hacer.»
— Michael Josephson.
Muchos profesionales en su afán de ser mejor, sobresalir ante sus colegas, enorgullecer a sus superiores, dejan de un lado sus valores éticos, morales y su responsabilidad social (ser persona)
Actuando sin tener en cuenta o mejor dicho dejando a un lado el impacto negativo que nuestras acciones puedan contraer, escudándonos en frases como:
- “es mi trabajo”
- “así me lo ordenaron”
- “no es culpa mía”, etc.
Decidimos darle poca importancia a nuestra opinión personal por sostener un trabajo o un sueldo, prefiriendo llevar el remordimiento de conciencia por no haber hecho lo que se consideró correcto.
Ahora bien, con la llegada de la globalización, como profesionales no dejamos de estar sujetos a hacer uso de la tecnología, por lo que se hace necesario tener presente que esta solo es un medio, el fin lo decidimos nosotros y por ende es primordial hacer lo posible porque este no perjudique a otros, sin dejar de lado su adecuado funcionamiento y eficiencia, de manera que sirva a la sociedad.
Tener conciencia sobre valores, moral y responsabilidad social es un factor muy importante para el buen desarrollo de nuestra personalidad y de nuestra profesión; además del correcto uso de herramientas tecnológicas y del cumplimiento de metas y objetivos.
